Boletin Salesiano

 
UNA NUEVA CULTURA: RECICLAR
 

 

Patricio Silva
Reciclar, reciclaje

Al decir "reciclar", casi todos piensan que se está haciendo referencia a la recolección de materiales usados y desechados para volver a utilizarlos. Sin embargo, la recolección es solo el paso inicial de todo el proceso. Una definición ajustada debería ayudar a descubrir que al decir "reciclar" se está haciendo referencia al proceso en el que se recolectan materiales de deshecho y se transforman en nuevos materiales para ser utilizados o vendidos como productos nuevos o como materias primas.



 



Con todo, siendo mejor, esta definición puede ser incompleta todavía, si se considera que, más allá de la natural identificación que se da entre reciclar" y "recolectar residuos", el reciclaje llega a muchas otras áreas de la vida y de la producción. Se reciclan edificios. Se reciclan objetos, papel, pilas, metales, cartones, latas, bolsas de leche, vidrio, aluminio, trapos, chatarra y muchos más, que cumplieron su ciclo pero pueden ser reinsertados otra vez en los procesos de producción. Y se reciclan también profesores, profesionales y personas, que participan en cursos de actualización para ponerse al tanto de los pasos nuevos que van dando las ciencias, técnicas y actividades que realizan.

El fenómeno del reciclaje tiene aspectos económicos y aspectos culturales. Aunque se trata de algo tan lógico y tan sencillo, puede suceder que los valores y costumbres imperantes en la sociedad se conviertan en obstáculos que frenen y dificulten el impulso de los recicladores. Más allá de las preocupaciones por el medio ambiente, que están cada vez más presentes en empresas y autoridades, la mayoría de los actores sociales que inciden en señalar que la cultura del reciclaje sigue sin arraigar en las costumbres cotidianas.

Una nueva cultura

Las dificultades para implementar una cultura de reciclaje han sido el principal obstáculo para que una actividades que está dando posibilidades de vida y trabajo a personas desocupadas, puedan desarrollarse mejor, tanto a nivel individual como industrial. Muchos actores sociales propugnan una "revolución cultural y ambiental" en aras de la protección del medio ambiente y del desarrollo sustentable. Ubicado el desafío en este plano, la coyuntura histórica de crisis económica y la necesidad de mejorar la calidad de vida permite augurar el aumento y el desarrollo de las actividades de reciclaje, especialmente a nivel de iniciativas individuales o domésticas.